Obra de bioingeniería en Marsella protege bocatoma de agua y el abastecimiento municipal
La obra de bioingeniería en Marsella se convirtió en una solución clave para estabilizar un terreno crítico que amenazaba directamente la bocatoma del municipio. En consecuencia, el proyecto garantiza hoy la continuidad del suministro de agua potable para cientos de familias.

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Desde el inicio de la intervención, las autoridades ambientales y locales trabajaron de manera articulada. Por lo tanto, la Corporación Autónoma Regional de Risaralda (CARDER), la Alcaldía de Marsella y la empresa SINDERRUMBE unieron esfuerzos técnicos y comunitarios.
Además, el proyecto se desarrolló en la vereda La Convención, una zona afectada por inestabilidad del suelo. Allí, el deterioro del terreno se originó en 2024 debido a prácticas de ganadería extensiva.
Sin embargo, la situación se agravó cuando el suelo comenzó a fracturarse y afectó la fuente hídrica ubicada en el sector de La Nona. Esta fuente representa la única bocatoma del acueducto municipal.
En consecuencia, el riesgo sobre el abastecimiento de agua encendió las alertas institucionales. Así, se priorizó una intervención basada en soluciones sostenibles y naturales.
Obra de bioingeniería en Marsella fortalece soluciones ambientales sostenibles
La obra de bioingeniería en Marsella no solo estabilizó el terreno, sino que también integró conocimientos técnicos con saberes comunitarios. Por lo tanto, el proyecto se convirtió en un modelo de gestión ambiental en Risaralda.
Asimismo, SINDERRUMBE implementó técnicas de bioingeniería y biomecánica para recuperar la estabilidad del suelo. Estas acciones incluyeron procesos de reforestación, control de erosión y manejo de aguas superficiales.
Además, la comunidad de La Convención participó activamente en la ejecución del proyecto. En consecuencia, los habitantes recibieron capacitación para identificar riesgos como movimientos en masa y formación de cárcavas.

Por otro lado, este enfoque educativo fortaleció la resiliencia del territorio. También permitió que la comunidad se convirtiera en aliada directa de la protección ambiental.
“Reitero mi compromiso con la comunidad, defendiendo su acueducto. La obra que nos entrega SINDERRUMBE cumple con todos los estándares de la bioingeniería, biomecánica y conocimiento popular”, afirmó Julio César Gómez Salazar, director de la CARDER.
Además, el funcionario resaltó que Marsella mantiene un trabajo constante con la autoridad ambiental. Por lo tanto, aseguró que el municipio cuenta con acompañamiento permanente para la protección de sus recursos naturales.
Obra de bioingeniería en Marsella impulsa participación comunitaria y sostenibilidad
La obra de bioingeniería en Marsella también destaca por su enfoque social. En efecto, la participación comunitaria fue un eje central durante todo el proceso de intervención.
Por lo tanto, los habitantes no solo observaron la ejecución de la obra, sino que también aportaron en su construcción y mantenimiento. Asimismo, esta dinámica fortaleció el sentido de pertenencia por el territorio.
El alcalde de Marsella, Alberto Peláez Henao, resaltó la importancia del acompañamiento institucional. “La Corporación ha jugado un papel muy importante porque nos ofrece soluciones basadas en la naturaleza”, explicó.
Además, el mandatario destacó que estas acciones ayudan a enfrentar problemas históricos del municipio. Entre ellos, mencionó las fallas geológicas, el uso inadecuado del suelo y el manejo de aguas.
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En consecuencia, la intervención no solo resolvió un problema inmediato, sino que también fortaleció la seguridad hídrica del municipio. Por otro lado, la obra mejora la confianza de la comunidad en la gestión pública.
Asimismo, Marsella continúa consolidándose como un referente ambiental en Risaralda. Esto se debe, en gran parte, a su enfoque en la conservación y protección de los recursos naturales.









