Las lluvias desbordadas en Manizales registradas durante la tarde del jueves 5 de febrero provocaron serias afectaciones en la vía Panamericana, uno de los principales corredores viales de la capital de Caldas. La intensidad de las precipitaciones generó inundaciones, congestión vehicular y situaciones de riesgo para conductores, motociclistas y peatones en varios puntos estratégicos de la ciudad.
Lea también: Lluvias provocan movimiento en masa que amenaza más de 25 viviendas
Desde primeras horas de la emergencia, autoridades y ciudadanos reportaron dificultades para la movilidad. Además, múltiples sectores quedaron temporalmente incomunicados. Aunque no se reportaron personas lesionadas, los hechos encendieron las alertas sobre la capacidad de respuesta de la infraestructura urbana ante eventos climáticos extremos.
Lluvias desbordadas en la vía Panamericana generan inundaciones críticas
Las precipitaciones de alta intensidad provocaron el desbordamiento de corrientes de agua en puntos históricamente vulnerables de la vía Panamericana, como el sector de la antigua Playita y la estación de servicio San Juan. En estas zonas, el caudal descendió con fuerza, cubriendo por completo la calzada y dificultando el tránsito vehicular.
Como consecuencia, varios motociclistas se vieron obligados a detener su recorrido. La imposibilidad de avanzar con seguridad aumentó el riesgo de accidentes. Al mismo tiempo, conductores de vehículos particulares optaron por buscar rutas alternas, lo que incrementó la congestión en vías secundarias.
Habitantes del sector documentaron la emergencia a través de videos y fotografías. En las imágenes se observa cómo el agua supera los niveles normales y convierte la vía en una corriente peligrosa. Estos registros se difundieron rápidamente en redes sociales, generando preocupación entre la ciudadanía y llamados urgentes a las autoridades.
Sin embargo, pese a la magnitud del evento, la movilidad no fue suspendida de manera total. Esto obligó a los conductores a extremar precauciones. Además, se evidenció la necesidad de una mayor señalización preventiva en zonas propensas a inundaciones recurrentes.
Transporte público afectado por lluvias desbordadas en Manizales
Uno de los hechos más críticos se presentó entre los barrios Fátima y Palermo. Allí, la acumulación de agua alcanzó las llantas de una buseta de la empresa Socobuses. El vehículo quedó inmovilizado en inmediaciones del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), mientras transportaba pasajeros.
Durante varios minutos, el automotor permaneció detenido a la espera de que el nivel del agua descendiera. Aunque la situación generó momentos de tensión, los ocupantes lograron descender sin incidentes. Posteriormente, el vehículo fue retirado cuando las condiciones lo permitieron.
Este episodio puso en evidencia la vulnerabilidad del sistema de transporte público frente a eventos climáticos extremos. Además, dejó en claro la importancia de contar con protocolos claros para la atención de emergencias que involucren pasajeros.
De igual forma, otros buses y colectivos redujeron su velocidad o suspendieron temporalmente sus recorridos. Como resultado, se registraron retrasos y congestiones adicionales en diferentes puntos de la ciudad. Aunque la situación fue controlada, el impacto en la movilidad fue significativo.
Lluvias desbordadas evidencian fallas en la infraestructura urbana
En el sector Palermo, las lluvias desbordadas también provocaron la caída de un semáforo ubicado en el Parque de las Garzas. Este hecho agravó el panorama vial y aumentó el riesgo de accidentes, especialmente durante las horas de mayor tráfico.
Lea también: Desde Pereira, el cacao se convierte en símbolo de paz y desarrollo
Al mismo tiempo, se reportaron afectaciones en barrios como La Camelia y Betania. En estas zonas, el ingreso de agua causó daños en establecimientos comerciales y viviendas. Una empresa del sector publicitario resultó afectada luego de que parte de su techo se comprometiera por la fuerza del agua y el viento.
Estos hechos reflejan una problemática recurrente. Aunque Manizales cuenta con un sistema de gestión del riesgo reconocido a nivel nacional, las lluvias intensas siguen evidenciando puntos críticos en el sistema de drenaje y alcantarillado.
Además, el crecimiento urbano y la ocupación de zonas de riesgo incrementan la probabilidad de afectaciones. Por ello, expertos insisten en la necesidad de intervenciones estructurales y mantenimientos preventivos constantes.
Llamado a la prevención ante lluvias desbordadas y eventos climáticos
Las autoridades locales reiteraron el llamado a la prevención y a la corresponsabilidad ciudadana. Mantener limpios los sumideros, evitar arrojar residuos a las calles y respetar las alertas emitidas puede reducir significativamente los impactos de las lluvias desbordadas.
Asimismo, se destacó la importancia de fortalecer el monitoreo permanente de zonas propensas a inundaciones. Contar con información en tiempo real permite tomar decisiones oportunas y minimizar riesgos para la población.
Desde los organismos de gestión del riesgo se insiste en que el cambio climático está intensificando la frecuencia y severidad de las lluvias. Por lo tanto, se requiere una planificación urbana adaptada a esta nueva realidad.









