TLC con Estados Unidos: Impacto negativo y creciente dependencia económica
Desde su implementación hace doce años, el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Colombia y Estados Unidos ha mostrado resultados preocupantes para Colombia. En lugar de las promesas de desarrollo y fortalecimiento económico, el TLC ha profundizado la dependencia económica de Colombia hacia Estados Unidos, sin cumplir con las expectativas de crecimiento y diversificación prometidas. Según datos recientes, el comercio de Colombia con Estados Unidos, que antes del TLC representaba el 40% del valor de las exportaciones colombianas, ha disminuido al 29% después de la implementación del tratado.
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TLC con Estados Unidos, Un comercio desequilibrado y un futuro incierto
Además, la balanza comercial, que se mantuvo positiva hasta 2014, se ha tornado deficitaria desde entonces, alcanzando un déficit de USD $2.100 millones en 2023. Este déficit acumulado de USD $23.630 millones desde 2014 subraya un desequilibrio creciente en el intercambio comercial entre los dos países, favoreciendo principalmente a Estados Unidos.
Colombia ha visto cómo su participación en las exportaciones mundiales ha vuelto a niveles de hace dos décadas, mientras países sin un TLC con Estados Unidos como Brasil y Argentina muestran mejores resultados. Esto pone en evidencia la falta de beneficios tangibles del TLC para Colombia en el escenario global.
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La dependencia de las exportaciones de productos primarios como el petróleo y las flores, y las importaciones de manufacturas y productos de alto valor agregado de Estados Unidos, han reforzado una relación comercial que beneficia desproporcionadamente a la parte norteamericana.
Necesidad de una reevaluación profunda
La disminución del peso de las exportaciones a Estados Unidos en el PIB colombiano de 8.8% en 2011 a 3.5% post-TLC, y una caída de las exportaciones per cápita de USD $484.86 a USD $273.43, son indicadores alarmantes. Estos datos sugieren que el TLC no solo ha fallado en impulsar la economía colombiana, sino que también ha contribuido a su fragilidad ante los desafíos económicos globales.
La estructura de las exportaciones y las importaciones también revela una falta de diversificación y una dependencia preocupante de unos pocos sectores económicos. La necesidad de inversiones en infraestructura, tecnología, y políticas que incentiven la investigación y desarrollo es crucial para revertir estos efectos negativos.
Consecuencias y llamado a la acción
El aumento del déficit comercial, la pérdida de producción nacional, y las limitaciones impuestas a la capacidad del Estado colombiano para promover políticas de desarrollo autónomo son claros indicadores de que el TLC ha servido más a los intereses estadounidenses que a los colombianos. Además, las controversias surgidas en tribunales internacionales debido al TLC refuerzan la percepción de que el acuerdo ha limitado severamente la soberanía nacional.
Frente a este panorama, es imperativo que Colombia reevalúe y ajuste el TLC con Estados Unidos. Este proceso debe incluir un análisis profundo de los términos del acuerdo y su impacto, con el fin de renegociar condiciones que realmente beneficien al crecimiento y desarrollo económico de Colombia en el largo plazo.









