El sorprendente relato de Frank Tavares: 22 años viviendo como monja en un convento
Frank Tavares adoptó la identidad de «Sor Margarita» a los cuatro años, tras la muerte de sus padres. Criado en un ambiente profundamente religioso, Tavares fue llevado a un convento de la República Dominicana donde, bajo el nombre de Margarita, vivió durante 22 años en lo que parecía ser una vida completamente consagrada a la fe.
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A pesar de la aparente dedicación religiosa, algo en la historia de Tavares no cuadraba. Durante su adolescencia, sus compañeras comenzaron a sospechar que algo no era completamente claro con “Sor Margarita”. Fue entonces cuando la verdadera identidad de Tavares salió a la luz. La joven, en realidad, era un hombre que había adoptado la vida monacal como una forma de escapar de su dolorosa realidad familiar.
El descubrimiento fue un shock para las demás monjas, quienes de inmediato tomaron medidas. Aunque el convento decidió expulsar a Tavares, la controversia no terminó allí. En su declaración más reciente, Tavares ha revelado detalles aún más sorprendentes sobre su paso por la vida religiosa.
Impactante revelación: Frank Tavares confiesa haber embarazado a una compañera religiosa
Lo que parecía una historia ya increíble dio un giro aún más impactante cuando Frank Tavares confesó haber tenido una relación con una de sus compañeras monjas, quien, según su relato, quedó embarazada. Esta declaración ha dejado a la comunidad religiosa en un estado de incredulidad, ya que nunca se había conocido un caso similar en la historia reciente de la vida monacal.

La noticia de este embarazo oculto se ha convertido en un tema candente, y no solo ha generado un debate interno dentro de la comunidad religiosa, sino que también ha acaparado la atención de los medios de comunicación nacionales e internacionales. La pregunta sobre cómo pudo suceder una violación tan flagrante de los votos de castidad sigue siendo uno de los puntos más discutidos.
Según Tavares, la relación fue consentida, pero ambos se vieron obligados a mantenerla en secreto, ya que cualquier intento de revelarla habría significado el fin inmediato de sus vidas dentro del convento. El contexto de su confesión también señala que, en ese momento, Tavares ya había comenzado a sentirse atrapado dentro de su vida monacal y buscó en la relación con su compañera un escape emocional.
“Fue un acto de amor y desesperación, algo que nunca pensé que podría suceder dentro de los muros de un convento”, dijo Tavares en una reciente entrevista. “Pero fue la única manera que encontré de conectarme verdaderamente con alguien.”
El impacto social y religioso de la confesión de Frank Tavares
La confesión de Frank Tavares ha tenido un profundo impacto tanto en la comunidad religiosa como en la sociedad en general. La noticia de que una persona, especialmente alguien que formó parte de la vida monacal por más de dos décadas, haya ocultado su identidad y protagonizado una historia tan compleja, ha dejado a muchos en un estado de shock.
En el ámbito religioso, muchos se preguntan cómo pudo haber sucedido este acto en un entorno que, teóricamente, debería haber sido un refugio de pureza y fe. La situación ha puesto en duda los mecanismos de control dentro de algunas instituciones religiosas y ha desatado una conversación sobre la transparencia y los desafíos que enfrentan las personas que, por diversas razones, entran en la vida religiosa.
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Por otro lado, algunos defensores de Tavares han señalado que su historia también pone de relieve cuestiones más profundas sobre la represión emocional y sexual dentro de la vida religiosa. Para muchos, su confesión simboliza una lucha interna, una búsqueda de identidad y la necesidad de amor en un entorno que exige total renuncia a la vida personal.